miércoles, 19 de octubre de 2011

Allá por Francia se pierde la vista...

Tener un alma dividida, o dos corazones
diferentes que no podrán nunca unirse.
Sentirte en ningún lugar, atrapado
entre mundos que ya no resultan familiares.

Despertar y descubrir que es lo contrario
en realidad, que tienes dos hogares,
que puedes cambiar de vida, de país,
incluso de idioma cuando te plazca.

Y lo más importante que puedes encontrar
son, como todo humano feliz requiere,
personas que te apoyan en el lugar que estés,
que no te dejan sola aún cuando lo necesitas.

Dedicado a mi francesita preferida, Anaïs

1 comentario:

  1. Qué suerte tengo de tener personas como tu a mi lado... Gracias por comprenderme y por estar aqui cada vez que lo necesite... :) Je t'aime mucho mucho mucho !!

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