jueves, 28 de abril de 2011

Algún día desaparecerás y nadie te recordará
a menos que hagas algo con suficiente trascendencia.
Eso nos enseñan o aprendemos desde pequeños,
sí, queridos, ese es el cuento de nunca acabar.
Pero yo os digo que es mentira.
No hay que hacer nada grandioso.
No es necesario cometer crímenes desmedidos.
La única razón por la que estamos aquí
es para apoyar, ser y servir al resto,
para darlo todo.
Para amar.
Por eso he nacido, y con ello moriré.
Frases que no dicen nada.
Expresiones malsonantes
de bocas desgastadas.
Hablar por hablar,
ocultar la verdad.
Interpretaciones relativas
de mentes muy cerradas.
Preguntas comprometidas
de voz alta y clara.
Actuaciones negativas
a respuestas acertadas.

miércoles, 27 de abril de 2011

Salir de esta cúspide efímera
como es el amor
cuando lo elevas tan alto
que te da de bruces con el techo.

Escapar entonces no es nada sencillo,
se vuelve casi una trampa
que te ciega y te encoge
cuanto más tratas de arreglarlo.

Y cada palabra se clava en la mente
como cien cuchillos,
y el amor tan grande
a ira repentina va tornando.

Déjalo fluir me digo,
pero avanza como una sombra negra
y se queda, permanece
y apaga todas las estrellas de tu noche.

martes, 19 de abril de 2011

Sigue empeñándote en desvirtuar
mis sentimientos, pensamientos e ideas.
Seguiré teniendo en mi cabeza
lo que me de la gana,
y es a ti en todas mis situaciones,
por delante del resto de personas,
y te prefiero mil veces.

lunes, 11 de abril de 2011

Quiero estar contigo,
en tu lado prohibido,
borrar de tus recuerdos
todo lo malo vivido.

Quiero estar y vivir,
y ser tu sombra,
amar por ti.

Soñando con letras,
acordes y compases,
corriendo una verdad
sin caretas ni disfraces.

Que no hay rosas marchitas
que puedan con mi amor,
te lo debo todo, mi niña,
y te lo pago en corazón.

Festejando con lágrimas,
una noche en sus estrellas,
bañemos en tu playa, mi playa,
desnudos en primavera.
Se apagó la luz en mi balcón,
desapareció la esencia de mi hoguera,
el refulgir del fuego en mi estancia.

Y de nuevo surgió ella, la Luna.
Tan bella como entonces,
con su apacible sonrisa marcada.

Pero no colmó mi alcoba,
borró mi esperanza desvaneciendo todo,
salvo oscuros y tristes recuerdos.

De repente, ocurrió, emergió un rostro
que escapaba de mis ojos y, mi mente,
mi mente divagaba en sus pupilas.

Fue esa cara que debía encontrar,
esa sonrisa perfumada de azahar
bañada en su pureza, de sol y de mar.
Odio ser quien ve tus fallos
y no puede corregírtelos.
Odio no poder decirte a la cara
lo que nadie se atreve.
Odio esta vida, odio mi corazón,
odio estar triste si no estás conmigo.
Odio el amor que te doy
y que no sea correspondido.

martes, 5 de abril de 2011

Lo siento,
siento mi abstracción cuando pides coherencia,
las risas cuando de tus ojos caen lágrimas,
mis prisas en tus momentos de paciencia
y algunos gritos si todo está en calma.

Lo siento,
siento el mundo bajo mis pies y pienso,
y por pensar pierdo el norte y el sentido,
por imaginar cae la noche y con ella los sueños,
por soñar veo tu cara y enamorado te escribo.
Aunque pasen mil siglos,
perdido en el tiempo,
el olvido no se acuerde de mi.

Sabré siempre el sitio
donde estoy vivo,
y me siento de nuevo feliz.

Una casa blanca, un alto ventanal,
sol que brilla, agua que suena.
Recuerdos del cielo, mi amor, a tu vera.