Algún día desaparecerás y nadie te recordará
a menos que hagas algo con suficiente trascendencia.
Eso nos enseñan o aprendemos desde pequeños,
sí, queridos, ese es el cuento de nunca acabar.
Pero yo os digo que es mentira.
No hay que hacer nada grandioso.
No es necesario cometer crímenes desmedidos.
La única razón por la que estamos aquí
es para apoyar, ser y servir al resto,
para darlo todo.
Para amar.
Por eso he nacido, y con ello moriré.