Llega ese gran momento en la jornada,
aquél en cuyo transcurso desapareces.
El instante en que dejas de ser humano,
para ser una veleidad más del subconsciente.
Donde y cuando puedes volar,
reír mientras lloras por todo, por nada.
Buscar un encuentro y encontrar paz,
poder despertar al hallar disparidad.
Esa vida intangible, incorpórea,
absurdo énfasis de lo no terrenal.
Que a veces aferramos con tanta fuerza,
por no comprometernos a la vida real.
No hay comentarios:
Publicar un comentario