Errores del pasado que novedosamente amenazan,
resucitan falsas, aunque creíbles, apariencias.
Fallos cometidos que no pueden deshacerse
y quedan en el corazón clavados sin remedio.
Sufrimiento ajeno, colateral, de este drama,
de una pausa sin descanso en el disgusto,
del gramófono que reproduce distendido, inalterado,
cual Brujas de Macbeth, nuevo acto de esta tragedia.