miércoles, 21 de diciembre de 2011

Momento de muchos cambios, importantes desviaciones del camino, proyectos diferentes de futuro. Sí, señores, comienza la hegemonía de la democracia de derechas...

martes, 20 de diciembre de 2011

Una vez más he de referirme a esa extraña aberración inconsciente que me provoca el frío. Y, ¿sabéis lo que quiero hoy? Quiero que llueva, fuerte, con toda su intensidad, mojarme los pies, limpiar mis impurezas superficiales, incluso que el agua cale dentro de mi ropa y toque mi piel, quiero mi pelo sobre la cara goteando, quiero bailar bajo la lluvia. Quiero empaparme de ti y no secarme jamás.

lunes, 19 de diciembre de 2011

La música que es creada por tu cuerpo,
cuando te tocas tan suavemente,
cuando tus dedos se deslizan dulces,
por las notas de ese frágil mecanismo.

El momento que clavo mi mirada,
y tus músculos se vuelven tensos,
casi frenéticos al contacto con mi piel,
con mi ser que pretende poseerte.

Y cómo se entrelazan danza y melodía,
mostrando el arte para un público privado,
nuestro coro de suspiros como escena
de esta tragicomedia que está por comenzar.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Incompresión, amarga siempre se presenta la duda
suspendida a modo de funambulista, abajo el vacío,
sostenida con el acorde de un piano,
describiendo la banda sonora de esta tragedia.

Pero más allá de este incoherente desencanto,
puedo ver con claridad, finalmente, el objeto de mi vida,
el único recuerdo que me queda en mis momentos,
cuando incluso la esperanza parece perdida.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Rozar la perfección con la yema de mis dedos cuando acaricio tu vientre.
Inhalar la pureza que desprende tu cuerpo al calor de mi piel.
Probar tu saliva y sentir la humedad en tus labios.
Tentar lo prohibido en tu pecho, bajando dulcemente.
Experimentar tu alma fluyendo pasional hacia mi.
Como una pluma apenas calada en su extremo
rasgando suave un lienzo antes baldío,
llenas de color mi atardecer y mi alba,
tu voz que describe mi sendero escondido.

Lúgubre travesía recorrieron mis huellas,
sirenas fuleras calumniaban su amor,
despejóse ante mi descubriendo la arboleda
el más tierno rostro, un obsequio, una flor.

martes, 13 de diciembre de 2011

Suponer un mes dedicado a mi pluma,
para tropezar sigilosamente en la felicidad.
Pretender cada ocioso momento de inspiración,
que es robado en el ocaso por mi musa.

Hacer de sus palabras versos en mi mente,
con sus suspiros caricias que sonrojen,
que mi voz nítida la aliente en el triunfo,
y su éxito clame a mi ser, pidiendo mi amor.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Grandes subidas, extenuantes complicaciones,
presentes advertencias en la crecida,
lenta ascensión de tu inconsciente parecer.

Estrepitosa caída es la secuela,
incontrolable a demasiada velocidad,
disparidad de tiempo consumido en ambos.

Aprende a vivir midiendo los segundos,
aprovechando que la elevación
te colme hasta que desees descender.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Sin dolor de ausencia ni acelerado estoicismo,
insignificante privación de sentimientos
ésta que transmites cada momento a mi ser.

Virtuosa demora, plácido presente aquel manjar
parsimonioso fluyendo de tu piel nívea,
que a un tiempo torna en dulce fuego eterno.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Y créeme querida, créeme cuando te diga que la vida es difícil sin el sol en la mañana, que las noches son más frías sin el brillo de una estrella. Confía en mí, confía que no soy digno de poseerte, y el simple hecho de tenerte a mi lado es un regalo divino.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Te miro y la tentación rebosa mis poros,
sencilla, brillante, delicada a mis ojos,
mi ser me pide poseerte, y como aviso,
mi cabeza responde con rotunda afirmación.

El juego forma parte de nuestro tiempo,
la preparación te calienta, te humedece,
y sin más te colmo de licor, de sustancia
con la que próximamente me recompensarás.

Te voy tocando suave, con paciencia,
mientras me invades la boca tan sutil,
apenas te deslizas en mi interior y noto,
como nunca antes, el sabor dulce de tu cuerpo.

364 Días

Víspera de festividad con humo de cachimba
conmemorando un año plagado de sonrisas,
tú mi sombra, mi compañía, mi luz divina,
dicen los amantes: "Siempre tuyo, siempre mía".