Soñé que aletargado despertaba
en el mundo de rostros ocultos,
donde un papel era más valioso
que la vida de miles de niños.
Soñé que caminaba preocupado
sobre pastos culpablemente encendidos,
topándome a ciegas con un cuerpo,
comprobé que de una chica adolescente.
Soñé que apareció ante mis ojos
el más ignorante de los sabios.
Y emulando a su pupilo sentenció:
"Despierta y verás que tu sueño es real".
No hay comentarios:
Publicar un comentario