Y te vas,
me pierdo buscándote,
pero no apareces.
Y no sé donde estoy,
porque me perdí por ti.
Ahora no estoy,
no es mi alma
la que ahí reside.
Es un cuerpo solitario,
el que vagabundea
por no se sabe donde.
Soledad,
te apoderaste del cuerpo,
pero el alma vivirá
porque creía en sus sueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario