Tu mente se llena siempre de coherentes represalias. Ágil a la hora de hacer política, de interior, muy interna, tanto que solo nos concierne a nosotros. A ti y a mi, con lo que nos gusta intercambiar impresiones, sí, discutir. Y lo mejor de la discusión es tener un final programado, esto es, dejarte ganar, hacerte perder, ser felices con cada decisión.
No hay duda de que te amo, eso es más cierto que toda disputa de pareja. Es ese final lo que tanto ansío cuando te llevo la contraria en lo más insignificante. Callar con un beso cualquier interrogante, y después de una cara seria, solo queden ojos perdidos y sonrisas tontas.
No hay duda de que te amo, y que tus sonrisas tontas son la cosa más adorable.
Ay, como me ha gustado... Me encanta vuestra historia, joba! EMPIEZA EL LIBRO! te diré un título.... dame tiempo
ResponderEliminarFeliz año, Iván!
Un beso!
Salud! :D