estás a mi lado tranquila,
y cada pensamiento no pronunciado
se clava en tu curiosa mirada.
Para que soñar y sufrir tu lejanía,
si al retirarme te despido
y al despertarme te encuentro,
grácil, sonriente, atenta, protectora.
Cuando me extiendes tu mano
me ofreces tu vida sin pensar,
generosa, sin esperar nada,
solo fluyendo, aguardando paciente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario