viernes, 2 de septiembre de 2011

Detalles, motivos, miradas, gestos,
insignificantes sonrisas traviesas
descubiertas bajo el manto
de agradables y sencillas posturas.

Torpes guiños que se pierden en el tiempo,
sin poder evitarlo, sin cogerlos,
sin conseguir rozarlos con los dedos,
se escapan de nuestra felicidad.

Y creemos que todo está perdido,
nos inundan pesadillas, sueños nefastos,
invadida queda nuestra alma de sombras,
hasta que nos envuelve una nueva insinuación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario