martes, 5 de abril de 2011

Aunque pasen mil siglos,
perdido en el tiempo,
el olvido no se acuerde de mi.

Sabré siempre el sitio
donde estoy vivo,
y me siento de nuevo feliz.

Una casa blanca, un alto ventanal,
sol que brilla, agua que suena.
Recuerdos del cielo, mi amor, a tu vera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario